El uso de fármacos para atacar proteínas que funcionan de forma desregulada es una forma común de combatir el cáncer. Gran parte de los fármacos tradicionales funcionan como inhibidores de proteínas. Para que sean eficientes, en necesario que la estructura de una determinada proteína diana contenga orificios accesibles. A pesar del gran progreso de las últimas décadas, más del 90% de nuestras proteínas permanecen inaccesibles para los inhibidores. "Nuestro laboratorio en el IRB Barcelona utiliza herramientas...





