Durante décadas, los vasos sanguíneos tumorales han sido considerados estructuras "pasivas" cuyo papel principal era alimentar el crecimiento tumoral. "Hoy sabemos que la vasculatura tumoral constituye un compartimento funcional, dinámico y altamente desregulado del microambiente tumoral, caracterizado por una arquitectura anómala con vasos tortuosos, dilatados y desorganizados, flujo sanguíneo inestable y perfusión heterogénea", afirmó la Dra. Melissa García Caballero, profesora titular de la Universidad de Málaga e investigadora principal y coordinadora de la Unidad de...





