REAL ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE ESPAÑA

Actualidad Médica 16 de octubre de 2026

“Con la mastectomía endoscópica conservé la piel y el pezón y me recuperé mejor de lo esperado”

“Con la mastectomía endoscópica conservé la piel y el pezón y me recuperé mejor de lo esperado”

“El diagnóstico fue un mazazo. Siempre piensas que estas cosas les pasan a los demás, pero nunca imaginas que puedan pasarte a ti. Por suerte, la cirugía llegó muy rápido. Cuando mi doctora me planteó la mastectomía me quedé helada. Pensé que iba a ser un proceso muy largo y que tendría que pasar por varias intervenciones. Entonces me explicaron que, mediante una mastectomía endoscópica, podían vaciar la mama a través de una pequeña incisión, conservando mi piel y pezón y colocando la prótesis en la misma cirugía. Para mí fue un cambio de perspectiva enorme. Con una sola intervención sentí que me quitaba el problema de encima. Todo salió muy bien y la recuperación ha sido mucho más llevadera de lo que había imaginado”. Así lo ha contado Patricia, paciente con cáncer de mama que fue intervenida de una doble mastectomía endoscópica en el Centro de Patología de la Mama – Fundación Tejerina. A ella le pudieron realizar una técnica quirúrgica que ya ha permitido a muchas mujeres beneficiarse de un abordaje menos invasivo y, por ello, fue uno de los temas centrales de la sesión científica organizada por la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) y la Fundación Tejerina, con la colaboración de la Cátedra Extraordinaria de Patología de la Mama de la UCM, celebrada el pasado 14 de octubre con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama.

“Aunque los avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama han sido extraordinarios, esta enfermedad continúa planteando importantes desafíos”, aseguró el Prof. Eduardo Díaz-Rubio, presidente de la RANME y académico de número de Oncología. En España, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se prevé que en 2026 se diagnostiquen 38.318 nuevos casos, lo que lo convierte en el tumor más frecuente entre las mujeres. En 2024 fallecieron 6.563 mujeres por esta enfermedad. Al mismo tiempo, apuntó, “la supervivencia neta a cinco años alcanza ya el 87 %, reflejo de los enormes progresos logrados en las últimas décadas”.

Por su parte, la Dra. Elisa York, coordinadora de la Unidad de Cirugía Mínimamente Invasiva del Centro de Patología de la Mama-Fundación Tejerina, manifestó: “La seguridad oncológica es y debe seguir siendo nuestra prioridad, pero hoy debemos ir un paso más allá. Cuando las circunstancias lo permiten, debemos buscar también técnicas que aporten beneficios adicionales a la paciente. Esto significa preservar, en la medida de lo posible, la sensibilidad y las características del envoltorio cutáneo de la mama, y que la paciente perciba el menor cambio posible en su cuerpo. La mastectomía endoscópica nos permite extirpar la glándula mamaria a través de una pequeña incisión. La visión ampliada que proporciona la endoscopia facilita una disección precisa y permite preservar la piel de la mama y el complejo areola-pezón con una menor agresión sobre el colgajo cutáneo, lo que puede traducirse en un menor riesgo de complicaciones. Además, desplaza la cicatriz a una zona menos visible y disminuye el dolor posoperatorio, lo que facilita la recuperación”.

No obstante, la Dra. York recordó que no todas las cirugías ni todas las técnicas son aplicables a todas las pacientes. “Es fundamental ofrecer una cirugía adaptada a cada mujer, teniendo en cuenta no solo su enfermedad, sino también aquello que es importante para ella y que puede ayudarla a sentirse bien, tranquila y segura con el resultado”, matizó.

La innovación también está presente en la reconstrucción mamaria. En esta misma sesión científica, el Dr. Antonio Tejerina, jefe de Cirugía del Centro de Patología de la Mama – Fundación Tejerina, señaló que la cirugía mínimamente invasiva está adquiriendo un papel cada vez más relevante en la reconstrucción mamaria, gracias a la incorporación de nuevas técnicas y abordajes que permiten optimizar la planificación y la ejecución quirúrgica, reduciendo la agresión sobre los tejidos. “El objetivo actual de la reconstrucción mamaria no se limita a recuperar el volumen perdido, sino a integrar el resultado oncológico, funcional y estético dentro de una estrategia quirúrgica individualizada. La combinación de cirugía mínimamente invasiva, técnicas oncoplásticas y procedimientos reconstructivos autólogos o protésicos permiten adaptar cada intervención a las características anatómicas de la paciente, al tratamiento oncológico recibido y a sus expectativas, además de facilitar una recuperación más rápida”, recalcó.

“Seguimos el concepto de Reconstrucción Mamaria Estética (Aesthetic Breast Reconstruction), una filosofía quirúrgica orientada a conseguir un resultado lo más natural y armónico posible, buscando que la mama reconstruida se aproxime, tanto en forma como en proporciones y contorno, a los resultados obtenidos en cirugía estética, gracias al uso de implantes más biocompatibles. Para alcanzar este objetivo, pueden combinarse diferentes estrategias, como el empleo de tejido autólogo, incluido el lipofilling, con implantes mamarios y técnicas de cobertura y modelado de los tejidos”, subrayó.

Por último, el Dr. Antonio Toesca, director del Programa de Cirugías Senológicas y coordinador de la Breast Unit del Istituto Nazionale Oncologico Candiolo de Turín, resaltó en su ponencia que la incorporación de plataformas robóticas en la cirugía oncológica permite una visualización tridimensional y magnificada del campo quirúrgico, una mayor precisión en la disección y un mejor control de los planos anatómicos, especialmente en áreas de difícil acceso mediante abordajes convencionales. “Esta tecnología ha favorecido el desarrollo de técnicas de mastectomía nipple-sparing y skin-sparing mediante incisiones remotas, con especial interés en su integración con procedimientos de reconstrucción mamaria inmediata, beneficios similares a los que ofrece la mastectomía endoscópica, ya que ambas técnicas comparten los mismos principios de mínima invasión y tienen indicaciones y resultados comparables”, describió.

El Dr. Toesca afirmó que, desde el punto de vista clínico, la aplicación de estas técnicas mínimamente invasivas se centra actualmente en pacientes cuidadosamente seleccionadas, tanto portadoras de mutaciones germinales asociadas a un elevado riesgo de cáncer de mama como en determinados tumores susceptibles de mastectomía con preservación cutánea y/o del complejo areola-pezón.

Por último, el presidente de la RANME concluyó la sesión científica con la lectura de un comunicado donde se destacó que la cirugía mamaria avanza hacia procedimientos “cada vez más precisos, menos invasivos y personalizados”. No obstante, resumió, “este progreso solo tiene sentido si se mantienen como principios irrenunciables la seguridad oncológica, el rigor científico y el bienestar de las pacientes”.

COMUNICADO DE LA RANME

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