
Los hemangiomas y las malformaciones vasculares constituyen un grupo complejo de anomalías vasculares cuyo diagnóstico y tratamiento han experimentado importantes avances en los últimos años. El Prof. Bernardo Hontanilla, académico de número de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), revisó, en su última sesión científica, la clasificación más reciente de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Anomalías Vasculares, los criterios diagnósticos diferenciales y las nuevas opciones terapéuticas, subrayando que “la incorporación de marcadores genéticos y terapias dirigidas está permitiendo tratamientos más personalizados y eficaces”.
“En el ámbito de los hemangiomas infantiles, aproximadamente el 85% son focales y el 15% segmentarios. Estas lesiones experimentan una fase proliferativa intensa durante los primeros meses de vida, especialmente entre la primera semana y el sexto mes, completando su crecimiento alrededor de los nueve meses. La involución comienza a partir de esa edad y puede prolongarse entre 10 y 12 años, aunque resulta incompleta en aproximadamente el 50% de los casos, dejando secuelas como tejido fibrograso residual, telangiectasias o cicatrices”, explicó con detalle el académico mostrando múltiples imágenes de pacientes antes y después de la intervención realizada.
Uno de los hitos terapéuticos más importantes, recalcó, “ha sido la introducción de los betabloqueantes en 2008, especialmente propranolol, que se han convertido en el tratamiento farmacológico de referencia para los hemangiomas proliferativos”. El Prof. Hontanilla también revisó las indicaciones del láser y de la cirugía para tratar secuelas estéticas y funcionales.
Respecto a las malformaciones vasculares, este cirujano destacó la creciente relevancia de la genética molecular. “Las lesiones de flujo lento, como las venosas y linfáticas, se relacionan con alteraciones de la vía PI3K/AKT/mTOR, mientras que algunas malformaciones arteriovenosas se asocian a la vía KRAS/MAPK/ERK. Este conocimiento ha permitido incorporar terapias dirigidas como sirolimus, inhibidor de mTOR, y alpelisib, inhibidor de PI3K”, indicó.
Entre las opciones terapéuticas actuales, el Prof. Hontanilla destacó la escleroterapia con bleomicina para malformaciones venosas, la embolización y cirugía para malformaciones arteriovenosas y el uso de sirolimus en malformaciones linfáticas, con tasas de respuesta descritas entre el 60% y el 80%. “La combinación de técnicas médicas, quirúrgicas y mínimamente invasivas constituye hoy la estrategia más eficaz para optimizar resultados”, señaló.
¿Cuáles son las diferencias entre los hemangiomas y las malformaciones vasculares?
La principal diferencia es su comportamiento biológico y evolución clínica.
Hemangiomas
Malformaciones vasculares