
Una investigación de relevancia mundial ha permitido identificar que "la pérdida de identidad de las células" es un factor relevante en la progresión de enfermedades y el envejecimiento. Así lo aseguró ayer el investigador y biólogo español Juan Carlos Izpisúa, Medalla de Honor de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), quien reveló estos datos gracias a su trabajo realizado en Altos Labs y con la colaboración de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM).
Durante su ponencia en la Academia, Izpisúa comentó que han identificado una deriva mesenquimal, a la que han denominado ‘mesenchymal drift’, como el origen de la inflamación y la fibrosis, después de analizar un elevado número de enfermedades humanas y observar una desregulación en todas. Esta constatación permitió luego comprobar que "el efecto es independiente del modelo de enfermedad utilizado".
Por ello, “nuestra intención no es llevar las células adultas a su estadio embrionario, sino ajustar la identidad de las que han perdido su especialización”, aseguró. En esto consiste la reprogramación celular parcial. “Aplicando de manera controlada los factores de Yamanaka podemos restablecer la identidad celular y, si desarrollamos tecnologías que logren detener ese ‘mesenchymal drift’, quizás podríamos mejorar la progresión inicial y el posible tratamiento de las enfermedades”, manifestó.
En su intervención, Izpisúa reveló que se está llevando a cabo una prueba de concepto en el Hospital Clínic de Barcelona con modelos de enfermedad renal en animales, así como con órganos donados para trasplantes que han sido descartados por su deterioro, con el objetivo de recuperar su funcionalidad, y se están consiguiendo resultados iniciales muy prometedores.
Su conferencia estuvo enmarcada en la presentación de la Cátedra de Gerociencia de la UCAM, una iniciativa pionera en España centrada en el estudio del envejecimiento y sus enfermedades asociadas que también formará a investigadores e impulsará proyectos trasladables a la sociedad con el fin de prolongar la calidad de vida y preservar la autonomía y funcionalidad de los mayores mediante técnicas médicas preventivas y personalizadas.
José Viña, director de la Cátedra, reveló también el inicio de un ensayo clínico contra la enfermedad de Alzheimer en 240 pacientes, un hito científico gracias a esta Cátedra, dotada por la UCAM con más de un millón de euros y con investigadores de primer nivel mundial. “Esta semana se han aprobado biomarcadores periféricos de Alzheimer que nos permiten conocer, mediante una analítica de sangre, si el deterioro cognitivo se debe o no a esta enfermedad”, sostuvo, al mismo tiempo que agradeció a la presidenta de la UCAM, María Dolores García, todo su apoyo.
La ciencia del envejecimiento exige perspectiva de género
La coordinadora de esta sesión científica fue la Prof.ª María Trinidad Herrero, académica de número de la RANME, presidenta de honor de la Real Academia de Medicina de Murcia, directora del Instituto Universitario de Investigación en Envejecimiento y catedrática de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. En su ponencia, la Prof.ª Herrero abordó la gerociencia como un campo interdisciplinario que estudia los mecanismos biológicos del envejecimiento y cómo intervenir en ellos para retrasar enfermedades asociadas a la edad. Analizó las diferencias entre sexo y género y su impacto en la salud, destacando que mujeres y hombres envejecen de forma distinta debido a factores biológicos, hormonales y sociales. “Hay una mayor esperanza de vida femenina, pero también existe entre las mujeres una mayor vulnerabilidad a la fragilidad, la demencia y las desigualdades sanitarias”, afirmó. La académica recordó la invisibilización médica de las mujeres, revisó los sesgos en investigación biomédica y reclamó la incorporación de la perspectiva de sexo y género en la gerociencia.
El Prof. Eduardo Díaz-Rubio, presidente de la RANME, clausuró esta sesión extraordinaria en la que también participaron académicos de número como el Prof. Jesús Fernández-Tresguerres, el Prof. Arturo Fernández-Cruz, el Prof. José Manuel Ribera Casado y el Prof. Pedro Guillén.