
El cambio climático es una realidad científica con profundas consecuencias sanitarias, económicas y geopolíticas. El calentamiento global antropogénico está científicamente demostrado y vinculado principalmente a la actividad humana desde la Revolución Industrial. "Entre las principales causas destacan la quema de combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas; la deforestación y el cambio de uso del suelo; la agricultura y ganadería intensivas, responsables de emisiones de metano; la actividad industrial y los residuos, así como el aumento del consumo energético y de la población", explicó el Prof. Francisco González de Posada, académico de número de Arquitectura e Ingeniería Sanitarias de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), con motivo de su última conferencia ofrecida.
El académico enumeró diez grandes efectos del calentamiento global: aumento extremo de temperaturas, deshielo polar, subida del nivel del mar, fenómenos meteorológicos devastadores, acidificación oceánica, pérdida de biodiversidad, riesgos para la salud humana, escasez de agua y alimentos, migraciones e incendios forestales.
Uno de los bloques centrales de la conferencia fue el deshielo del Ártico. "Se observa un incremento de hasta 6ºC respecto a la era preindustrial, mientras el Mediterráneo ya supera aproximadamente los 4ºC. En febrero de 2025, el hielo marino ártico alcanzó su nivel mensual más bajo en 47 años, situándose un 8% por debajo de la media. Además, el hielo plurianual de más de cuatro años se ha reducido un 95% desde los años 80”, narró el Prof. González de Posada.
Este experto también profundizó en el deshielo del permafrost, que libera CO₂ y metano atrapados durante siglos, y que amenaza infraestructuras estratégicas. "Un estudio internacional calcula que el 70% de las infraestructuras del Ártico podrían estar en riesgo antes de 2050″, matizó.
En el ámbito político y económico, analizó contradicciones como la reapertura de centrales de carbón en Alemania por motivos energéticos, frente al renovado impulso del Pacto Verde Europeo. "La Comisión Europea mantiene el objetivo de neutralidad climática para 2050 y una reducción de emisiones de al menos el 55% para 2030 respecto a 1990″, comentó.
Entre las tres conclusiones más importantes, el Prof. González de Posada destacó que la salud humana será una de las áreas más afectadas a raíz del cambio climático, recalcó que el negacionismo climático responde sobre todo a intereses políticos y económicos, y subrayó que la transición energética exige acción conjunta de gobiernos, empresas y ciudadanía.