REAL ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE ESPAÑA

Actualidad Médica 17 de abril de 2026

"Stents" para las estenosis de carótida

Las mejoras en el tratamiento médico, la implantación de “stents” en la arteria carótida y la endarterectomía carotídea ponen en tela de juicio el tratamiento preferido para la estenosis carotídea asintomática. No está claro si añadir la revascularización al tratamiento médico intensivo proporcionaría mayores beneficios que el tratamiento médico intensivo por sí solo. Este fue el motivo de la puesta en marcha de dos ensayos clínicos paralelos de ámbito internacional los cuales se dieron a conocer a través de la revista científica de primer nivel The New England Journal of Medicine el 21 de noviembre de 2025 (VOL. 394 NO. 3). ‘Gestión médica y revascularización en la estenosis carotídea asintomática’ es el título del artículo pubicado cuyo primer firmante es el Dr. Thomas G. Brott, neurólogo de de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida (EE.UU.) especializado en enfermedad cerebrovascular y accidente cerebrovascular, además de ser una figura destacada en la investigación de la estenosis carotídea.

En los referidos ensayos clínicos paralelos realizados, con observador ciego, participaron pacientes con estenosis carotídea asintomática de alto grado (≥70 %) en 155 centros de cinco países. El ensayo de implante de stents comparó el tratamiento médico intensivo solo (grupo de terapia médica) con el implante de stents en la arteria carótida más el tratamiento médico intensivo (grupo de stents); el ensayo de endarterectomía comparó el tratamiento médico intensivo solo (grupo de terapia médica) con la endarterectomía carotídea más el tratamiento médico intensivo (grupo de endarterectomía). El resultado principal fue una combinación de cualquier accidente cerebrovascular o muerte, evaluada desde la aleatorización hasta los 44 días, o accidente cerebrovascular isquémico ipsilateral, evaluado durante el resto del periodo de seguimiento de hasta 4 años.

Un total de 1.245 pacientes fueron aleatorizados en el ensayo de implante de stents y 1.240 en el ensayo de endarterectomía. En el ensayo de stenting, la incidencia a 4 años de los eventos del resultado primario fue del 6,0 % (intervalo de confianza [IC] del 95 %, 3,8 a 8,3) en el grupo de terapia médica y del 2,8 % (IC del 95 %, 1,5 a 4,3) en el grupo de stenting (P = 0,02 para la diferencia absoluta). En el ensayo de endarterectomía, la incidencia a cuatro años de los eventos de resultado primario fue del 5,3 % (IC del 95 %, 3,3 a 7,4) en el grupo de tratamiento médico y del 3,7 % (IC del 95 %, 2,1 a 5,5) en el grupo de endarterectomía (p = 0,24 para la diferencia absoluta). Desde el día 0 hasta el 44, en el ensayo de implantación de stents, no se produjeron accidentes cerebrovasculares ni muertes en el grupo de tratamiento médico, y se produjeron siete accidentes cerebrovasculares y una muerte en el grupo de implantación de stents; en el ensayo de endarterectomía, se produjeron tres accidentes cerebrovasculares en el grupo de tratamiento médico y nueve en el grupo de endarterectomía.

Los autores del estudio constatan en las conclusiones del manuscrito publicado que entre los pacientes con estenosis de alto grado sin síntomas recientes, la adición de stents condujo a un menor riesgo de una combinación de accidente cerebrovascular perioperatorio o muerte o accidente cerebrovascular ipsilateral en un plazo de 4 años que el tratamiento médico intensivo solo. La endarterectomía carotídea no condujo a un beneficio significativo. 

El artículo completo está disponible para subscriptores en la web de The New England Journal of Medicine (www.nejm.org) y se puede acceder en abierto al resumen del mismo en https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa2508800