
Aproximadamente la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer dengue. No hay opciones disponibles de profilaxis antiviral ni tratamiento. Aunque existen varias vacunas disponibles, su protección tarda un tiempo. En la búsqueda de aportar nuevas opciones a la terapéutica de esta enfermedad se realizó un ensayo clínico del cual se hizo eco la prestigiosa revista científica The New England Journal of Medicine con un artículo publicado el 26 de noviembre de 2025 (Vol. 393 Nº 21). El título del mismo, «Mosnodenvir diario como profilaxis del dengue en un modelo de infección humana controlada» y su primer firmante es la doctora Anna P. Durbin, médico internista e infectóloga estadounidense especializada en vacunas e investigación de enfermedades infecciosas, con un papel destacado en el desarrollo y evaluación de vacunas frente a virus como dengue, zika, West Nile, malaria y SARS‑CoV‑2. Es la directora del Center for Immunization Research (Centro de Investigación en Inmunización) en el Hospital Johns Hopkins, en Baltimore (EE.UU.) y facultativa vinculada a Johns Hopkins University School of Medicine y al Johns Hopkins Hospital como especialista en enfermedades infecciosas.
El ensayo llevado a cabo, aleatorio, doble ciego, de fase 2a, se asignó a adultos sanos a recibir mosnodenvir oral una vez al día en dosis baja (40 mg de dosis de carga seguidos de 10 mg de dosis de mantenimiento), dosis media (200 mg seguidos de 50 mg) o dosis alta (600 mg seguidos de 200 mg) o un placebo equivalente. Las dosis de carga se administraron durante 5 días y las dosis de mantenimiento durante 21 días. En un modelo de infección humana controlada, los participantes recibieron una inoculación subcutánea de una cepa del virus del dengue serotipo 3 (DENV-3) atenuada (rDEN3Δ30) el día de la primera dosis de mantenimiento (día 1).
El criterio de valoración principal de la eficacia fue la carga de ARN del DENV-3, evaluada como el log10 del área bajo la curva de concentración-tiempo desde el día 1 (inmediatamente antes de la inoculación) hasta el día 29 (AUC(D1-29)). Se compararon los grupos de dosis alta y placebo en el análisis del criterio de valoración principal. La seguridad, las características farmacocinéticas y las características virológicas y serológicas se evaluaron hasta el día 85.
El porcentaje de participantes sin signos de infección por DENV-3 fue del 0 % (0 de 6 participantes) con la dosis baja de mosnodenvir, del 17 % (1 de 6) con la dosis media y del 60 % (6 de 10) con la dosis alta, en comparación con el 0 % (0 de 7) con placebo. La dosis alta de mosnodenvir condujo a una carga de ARN del DENV-3 significativamente menor, evaluada como log10 AUC(D1-29), que el placebo (P < 0,001 bilateral según el análisis de varianza de Tobit). En este pequeño ensayo, el mosnodenvir no provocó ningún evento adverso grave. Las concentraciones plasmáticas de mosnodenvir aumentaron desde el día -5 hasta el día 1 y se mantuvieron hasta el día 21. Entre los participantes con datos de secuenciación de NS4B disponibles, se detectaron variaciones aminoacídicas emergentes en la región NS4B del genoma rDEN3Δ30 en 14 de los 14 receptores de mosnodenvir y en ninguno de los 7 receptores de placebo.
Las conclusiones del artículo publicado dejaban constancia de como en un modelo de infección humana controlada, una dosis diaria alta de mosnodenvir oral condujo a una carga de ARN del DENV-3 significativamente menor que el placebo. El mosnodenvir no provocó ningún efecto adverso grave.
El artículo completo está disponible para su consulta en abierto en la Web de The New England Journal of Medicine en https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2500179