REAL ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE ESPAÑA

Actualidad Médica 4 de febrero de 2026

Temas candentes y recurrentes en Medicina Intensiva

¿Cómo debería ser la UCI del futuro? ¿Y por qué el paciente onco-hematológico es un reto cada vez más frecuente dentro de la UCI? Estos y otros temas candentes se debatieron ayer con motivo de la sesión científica organizada por el Prof. Miguel Sánchez, académico de número de Medicina Intensiva de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), en la que estuvo acompañado por dos grandes expertos: el Dr. Ricard Ferrer Roca, jefe de Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, y el Dr. José Garnacho, jefe de Sección de Medicina Intensiva del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC).

El Dr. Ferrer estructuró su ponencia "La UCI del futuro" en cinco capítulos: profesionales, equipamiento, procesos/tratamientos, estructura y pacientes. Sobre los profesionales, subrayó que la mejora de la supervivencia la hacen los equipos multiprofesionales coordinados, "pero hoy se encuentran tensionados por el relevo generacional, la necesidad de flexibilidad y una cultura de mentoría y un reto regulatorio y formativo en competencias como las homologaciones, así como el debate sobre el reconocimiento de la especialidad y de la enfermería intensiva", confesó.

Respecto al equipamiento, continuó, "la UCI migra hacia la monitorización wireless y los wearables, la ecografía compacta y los dispositivos conectados, con una condición no negociable: interoperabilidad y ciberseguridad". En cuanto a procesos, “el valor vendrá de datos organizados, cuadros de mando, alertas y modelos predictivos, inteligencia artificial y ‘closed-loops’, siempre con validación clínica y marco legal, el software como dispositivo médico, y todo esto enlazado con medicina de precisión (heterogeneidad, biomarcadores, farmacogenómica) y nuevas fronteras como eCPR", indicó.

Por último, en relación a la estructura de la UCI del futuro, el Dr. Ferrer propuso una UCI/hospital flexible, tele-UCI y diseño centrado en seguridad y confort, incorporando además sostenibilidad ("green ICU", reducción de prácticas sin valor). En palabras del Prof. Sánchez, la UCI del futuro pasa por "implementar tecnología para liberar tiempo clínico, retener talento y mejorar resultados que importan al paciente".

Por su parte, el Dr. Garnacho comenzó su ponencia titulada "El paciente onco-hematológico. Un reto cada vez más frecuente” mostrando los datos que confirman que el paciente onco-hematológico ha dejado de ser un ingreso infrecuente en las UCI actuales. "Las principales razones son la mejora del pronóstico relacionada con nuevas terapias como la inmunoterapia, el envejecimiento, la cronificación del cáncer, las terapias dirigidas y la expansión de los trasplantes. Sigue tratándose de un tipo de paciente complejo y frágil, en el que los síndromes críticos más característicos son la insuficiencia respiratoria, la sepsis y el shock, las complicaciones del trasplante (enfermedad de injerto contra huésped y toxicidades), y emergencias hematológicas: lisis tumoral, leucostasis, coagulación intravascular diseminada…", explicó.

Su presentación revisó cómo ha cambiado el pronóstico que justifica el cambio de actitud de la medicina intensiva actual con este tipo de casos: una selección adecuada (la estratificación del riesgo, la importancia del estado funcional, la reversibilidad del proceso agudo, el control de la enfermedad oncológica y preferencias del paciente, los modelos dinámicos de reevaluación con objetivos y plazos), un ingreso y un diagnóstico precoz, la monitorización estrecha, el uso de técnicas diagnósticas de imagen y microbiología avanzadas, las medidas de soporte de sistemas y órganos (principalmente respiratorio, desde el aporte de oxígeno hasta la oxigenación por membrana extracorpórea o ECMO) y los equipos multidisciplinares (el equipo UCI-Hematología-Oncología o la microbiología de precisión).