REAL ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA DE ESPAÑA

Actualidad Médica 30 de enero de 2026

¿Retirada precoz de la aspirina tras un infarto de miocardio?

Aún no está clara la duración adecuada del tratamiento antiplaquetario doble tras una intervención coronaria percutánea por infarto agudo de miocardio tratado con revascularización completa según las recomendaciones de las guías y un stent farmacoactivo contemporáneo. Sobre este asunto publicó ‘The NEW ENGLAND JOURNAL of MEDICINE’ el 31 de agosto de 2025 en su nº 21, correspondiente al volumen 393, un interesante ensayo en el artículo titulado ‘Suspensión temprana de la aspirina tras la intervención coronaria percutánea en el infarto agudo de miocardio de bajo riesgo’ cuyo primer firmante es el profesor Giuseppe Tarantini, un investigador de reconocimiento internacional especializado en enfermedad isquémica del corazón, enfermedad cardíaca estructural y miocardiopatías, jefe de la Unidad de Cardiología Intervencionista del Departamento de Ciencias Cardíacas, Torácicas y Vasculares de la Facultad de Medicina de la Universidad de Padua (Italia). 

El referido ensayo fue multicéntrico, abierto y aleatorizado en 40 centros europeos. Los adultos con infarto agudo de miocardio que se habían sometido con éxito a una revascularización completa en los 7 días posteriores al infarto y que posteriormente habían completado un mes de terapia antiplaquetaria doble sin eventos isquémicos ni hemorragias graves fueron asignados aleatoriamente a la transición a un inhibidor P2Y12 en monoterapia o a continuar con la terapia antiplaquetaria doble durante 11 meses adicionales. El resultado primario fue una combinación de muerte por cualquier causa, infarto de miocardio, trombosis del stent, accidente cerebrovascular o hemorragia grave (definida por el Bleeding Academic Research Consortium [BARC] como un evento hemorrágico de tipo 3 o 5) a los 11 meses después de la aleatorización (se evaluó la no inferioridad con un margen de 1,25 puntos porcentuales). El resultado secundario principal fue la hemorragia de tipo 2, 3 o 5 según el BARC (hemorragia clínicamente relevante) a los 11 meses después de la aleatorización (se evaluó la superioridad).

De los 2.246 pacientes inscritos, 1.942 fueron aleatorizados: 961 para recibir monoterapia con inhibidor de P2Y12 y 981 para continuar con la terapia antiplaquetaria dual. Se produjo un evento de resultado primario en 20 pacientes (2,1 %) del grupo de monoterapia con inhibidores P2Y12 y en 21 pacientes (2,2 %) del grupo de terapia antiplaquetaria dual (diferencia, -0,09 puntos porcentuales; intervalo de confianza [IC] del 95 %, -1,39 a 1,20; P = 0,02 para la no inferioridad). Se produjeron hemorragias de tipo 2, 3 o 5 según la clasificación BARC en el 2,6 % de los pacientes del grupo de monoterapia con inhibidores P2Y12 y en el 5,6 % de los del grupo de terapia antiplaquetaria dual (razón de riesgo, 0,46; IC del 95 %, 0,29 a 0,75; P = 0,002 para la superioridad). La trombosis del stent fue poco frecuente y la incidencia fue similar en los dos grupos. La incidencia de acontecimientos adversos graves pareció ser similar en los dos grupos. 

Las conclusiones del manuscrito expresan como entre los pacientes de bajo riesgo con infarto agudo de miocardio que se habían sometido a una revascularización completa temprana y habían completado un mes de terapia antiplaquetaria doble sin complicaciones, la monoterapia con inhibidores P2Y12 no fue inferior a la terapia antiplaquetaria doble continuada en lo que respecta a la aparición de acontecimientos cardiovasculares y cerebrovasculares adversos y dio lugar a una menor incidencia de acontecimientos hemorrágicos.

El artículo completo está disponible para subscriptores en www.nejm.org y se puede acceder en abierto al resumen del mismo en: https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa2508808